martes, 4 de octubre de 2011

(Falta de) Inspiración

Se supone que el post con el que uno inaugura su participación en un blog debería ser, cuanto menos, interesante. Entretenido, audaz, atrapante. Lamento informarles que, en mi caso, las suposiciones se han ido a la mierda y que mi post no es ni entretenido ni audaz ni atrapante. La frase "No se me cae una idea" hoy me viene como anillo al dedo.

Para serles sincera, nada de lo que escribo en este momento de mi vida da para publicarlo en este blog. No sé, no me pregunten, porque ni yo entiendo qué carajo le está pasando a mi cabeza ¡pero no me sale nada! O sí, me sale, pero lo que escribo en este momento no es lo que quiero escribir ni publicar... 

Publicar lo que hoy escribo es confundir este espacio con el diván de mi psicoanalista y no da. O da, pero no quiero. Para algo le estoy pagando al usurero ese la mitad de lo que pago por el alquiler de mi departamento. Pero se ve que no me alcanza porque cuando me siento a escribir no hago más que seguir escribiendo sobre las mismas pelotudeces existenciales que hablé con él durante una hora y media. Eso sí, debo reconocer que el sillón en el que apoyo el culo durante la sesión, vale cada centavo. Sentarse ahí es como sentirse Luis XIV. Como en las películas del Rey Sol, así me siento, valga la redundancia, cuando ahí me siento (?).

Iba con una minita, simpática ella, pero la cambié por éste porque la otra me parecía una pelotuda. Este parece que sabe y hablar con él a veces me gusta aunque otras tantas siento que estoy perdiendo el tiempo, ¿viste? Pero al menos está fuerte. Sí, sé que no da ni ahí que me guste mi psicoanalista, de hecho no me gusta, pero está bueno. Tiene una onda Richard Gere (onda dije, no es igual, si fuera igual en este momento en vez de escribir estaría suplicándole que me deje llevar a cabo la sesión sentada en su falda):  buen físico, cuarentón, canoso, mirada intensa, sonrisa seductora y una voz cálida y suave, pero masculina que, al escucharla, te hace sentir que no tenés problemas. Pero los tenés, claro. Quizás esa voz sea una estrategia para que le sigas pagando. 

Igual es medio veterano, así que aun cuando esté bueno, no da en el target de lo que yo necesito para llevar a cabo mis planes de futuro. Y, de todos modos, juré y perjuré no volver a enamorarme de un tipo que cuando habla, parece que se las sabe a todas. Así que mi psicoanalista no califica en lo más mínimo y, por ende, es simplemente para mirarlo. Y escucharlo, claro. Mirarlo y escucharlo, ponele.

A lo que iba... No me quiero transformar en la mina que cuando escribe destila bronca, dolor y despecho contra el tipo que le rompió el corazón. Tampoco en la mina que se la da de superada y te tira un: "Ya fue, tipos hay a montones, estoy feliz, la soltería me queda pintada y estoy pasando mi mejor momento". Quiero ser sincera, escribir sobre mí, sobre lo que soy y lo que quiero, lo que tengo y lo que siento... Quiero mostrarme ante ustedes simplemente como soy. Quiero a través de mis líneas ser yo... ¡pero ser yo hoy duele! 

Y me cansé de que duela, mierda. Me cansé de gastar plata preguntándole cosas al usurero porque no hace más que responderme que "sola vas a ir respondiendo tus preguntas" y, para ser honesta, esa clase de respuestas me hacen sentir como si estuviera leyendo un puto libro de Osho que, indudablemente, es mucho más barato que lo que él me cobra para que yo termine por extraer la misma conclusión. Inútil, por cierto, porque a toda esa pseudo filosofía pedorra y que cuando estás mal no te sirve para un carajo, ya la conozco.

De todas maneras para hacer honor a la verdad, debo reconocer que mis charlas semanales con el psicoanalista me han permitido extraer un par de conclusiones que, al menos por ahora, me son relativamente útiles. Porque mi problema no es existencial, tengo claro quién soy y qué quiero para mi vida. De hecho me va de puta madre en un montón de aspectos. Mi problema actual es amoroso. Sentimental, que le dicen. A eso lo tengo claro.

Así que este tipejo que se llena los bolsillos a costa de mi amargada existencia emocional, me ha ayudado a tener claras un par de cosas, por ejemplo, de qué clase de hombres no voy a enamorarme nunca (más). O planteándolo desde otra perspectiva, de qué clase de hombres quiero enamorarme. El hombre con el que quiero pasar mi vida debe cumplir los siguientes requisitos:

- Vivir en un radio de 30 kilómetros a la redonda
- Que le guste tener las ventanas de la casa abiertas para que entre el sol
- Tener muchas ganas de que seamos papás y formar juntos una familia
- Disfrutar de la mesa familiera los domingos con los tuyos, los míos y los nuestros
- Amar la música y los recitales, aun aquellos llenos de fumones
- Que le guste viajar tanto como a mí
- Que sea soltero, heterosexual (hay que aclararlo, uno nunca sabe ¿vio?) y en lo posible sin hijos (no doy en el perfil de "madrastra" y no tengo ganas de fumarme a una ex de por vida)

Todos estos requisitos son excluyentes, claro. Y no, no estoy dispuesta a negociar. Una vez negocié y me fue como el orto, así que ahora quiero que sea así. No de otra forma. Y quizás algún puto día los planetas regentes en mi vida se alinean y, por qué no, hacen que el hombre que reúna esas condiciones aparezca en mi vida y hacen también que me quiera y que se vuelva loco de amor por mí. Y con un poco de suerte, capaz que también hacen que yo lo quiera, que me vuelva loca de amor por él, que no me importe si ronca, si vuelve de jugar al fútbol lleno de barro y me ensucia la casa... Que todos y cada uno de sus detalles, por hermosos u odiosos que me resulten, me hagan amarlo con locura porque por ellos él es quien es.

Independientemente de todo lo anterior, por el momento no busco a ese hombre. De hecho estoy en una etapa de ir soltando el amor que todavía siento por quien, alguna vez creí, sería el hombre de mi vida. Pero tengo claro que, cuando me sienta en condiciones de amar otra vez, quiero que EL tenga esas características. Y muchas más, claro, que me gusten y que no, pero quiero que seamos compatibles, que no haya obstáculos ab initio, que no tengamos que remarla de arranque, ¿me entendés? Porque se supone que uno tiene que remarla después, no cuando empieza. Eso se lo dejemos a Romeo y Julieta, no a mí que soy un ser humano mundano y corriente. A mí traeme un tipo con el que pueda ser feliz por unos cuantos años y que quizás después, cuando el peso del tiempo y la rutina caiga inexorablemente sobre la relación, tengamos que remarla. Pero al principio no, viejo. Dejate de joder. Al principio deberíamos poder vernos cuando se nos ocurra, besarnos hasta que nos duelan los labios, coger hasta que el cuerpo diga basta, reírnos a toda hora y ver derrumbarse el mundo por la ventana y que no nos importe porque estamos juntos y la felicidad nos hace cosquillas en cada rinconcito del cuerpo. Así de exagerado, así de enamorados, así de locos.


Ahora... Vos mirá cómo son las cosas, Martha: no sabía qué mierda decir y, sin embargo, algo terminé diciendo. Pero terminé diciendo las mismas boludeces que le digo a mi psicoanalista (salvo que está fuerte, que su voz es sexy, que quiero robarle el diván y que es un usurero, claro) y se supone que no era eso lo que iba a decir.

¿No te digo yo? estoy jodida y no se me cae una puta idea. No sé si me explico. ¿Me explico?

7 comentarios:

  1. Menos mal que andás falta de inspiración, Isa, que si no ya te veía escribiendo el Quijote...

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  2. y pensar que con solo pinchar sale algo así!! ASÏIIIIIII!!!!!


    Jajaja terminaste diciendo mucho sin querer decir nada!!! (no se cmo voy a hacer ahora que sigo yo!!!!) jajajaja

    PD: da para que te vaya a visitar y me leves al psicoanalista a mi tmb!?!?!

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  3. Leer ésto fue como entrar en una habitación que al principio parece vacía y de pronto está llena hasta el techo. Encima todo empieza a moverse por sí solo y no sabes si lo que pisaste fue una almohada o un huevo; si lo que te pegó en la cara fue una pluma o un libraco de 689 páginas!!! Me explico?? Maaaamita!!
    Beso Isa

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  4. Seneora Isa: Aplausos a ustéh. Qué lindo que debe ser saber qué es lo que NO quiere en un hombre. Le digo que yo me copio los requisitos en la mano para aprendermelos de memoria sentadita en un rincón.
    "Amar la música y los recitales, aun aquellos llenos de fumones" ---> El más mejor de los requisitos. Aunque "Que sea soltero, heterosexual (hay que aclararlo, uno nunca sabe ¿vio?) y en lo posible sin hijos (no doy en el perfil de "madrastra" y no tengo ganas de fumarme a una ex de por vida)" también se lleva un abrazo de oso, como el que le mando.

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  5. Chicos, soy la típica histérica: cuando puedo no quiero y cuando no quiero puedo (?).

    PD: Bel, cuando vengas hacemos terapia triangular, eso sí: el diván, es mío!

    Perris: en la cabeza me pego la biblia y también el calefón! jajaja. Y aunque me imagino que ya te veías venir que "ISA" era yo, ahora te lo confirmo, jajja. El usurero autodenominado terapeuta psicoanalista y bla bla bla, me aconsejó que mate a Isabella y que sea yo, siempre, afuera de la pc y adentro también, así que estoy siguiendo su consejo, como para justificar lo que le pago!!! jajajaja

    Roh: si leés arriba entenderás el por qué de que te responda "Lu" y no "Isa", tuvo una vida breve la pobrecita Isa, jajajaja.

    Por ahora tengo claro qué quiero de un hombre, el tema es que cuando una menos se la ve venir aparece un desgraciado que no cumple con los requisitos pero que te revienta la cabeza y te enamora en dos minutos!!!

    Pero al menos tengo la firme intención de saber que pondré mi mayor esfuerzo, jajajaja. Bienvenida, gracias por la buena onda!

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  6. Jajajaja... pasáme el número de tu analista!! Es genial!!!! Estás segura que te dijo (textualmente) que "MATES A ISA"???? Adoré esa frase! jajaj

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  7. Los artistas deben elegir con cuidado a sus analistas

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Dale, ¡sacate las ganas!